Cómo quitar tornillos oxidados

Cómo quitar tornillos oxidados

Muchas veces resulta agotador y algo delicado tener que quitar tornillos oxidados, esto puede deberse a que trae más complicaciones al momento de querer aflojarlo puesto que se adhieren con más resistencia a la superficie en la que se encuentran, respectivamente.

No obstante, siempre hay formas y ahora verás cuáles son las más efectivas para aprender a cómo quitar tornillos oxidados, en tiempo récord. Olvídate de lo común y recurrir al uso de un destornillador para sacarlo, especialmente cuando tienes mucha fuerza ya que solo hará que pueda deformarse más y hacer más complicada su extracción por completo.

Método #1 Si el tornillo está duro de retirar

En estos casos, lo primero que debes tener en consideración es que al estar muy duro solo necesitarás hacer que este pueda aflojarse y no sacarlo a la fuerza.

Una gran idea es agarrar una bebida sabor a cola preferiblemente gaseosa y aplicar un poco en la región donde el tornillo se encuentra presionado al material, independientemente que sea sobre madera, concreto o simplemente, una superficie de metal.

Muchas veces estos materiales hacen que la gaseosa pueda absorber el metal del tornillo en las próximas 12 horas de la aplicación. Pasado este tiempo intenta extraer el tornillo nuevamente. ¡Verás cómo saldrá sin problemas!

Método #2 Recurrir a la fuerza

Solo en algunos casos es necesario retirar el tornillo con la fuerza suficiente. Debes fijarte que, si sigue sin salir adecuadamente el tornillo, puedes acomodarlo espléndidamente con ayuda de un destornillador hasta poder martillarlo con distintos golpes.

Normalmente, en lugar de la fuerza el tornillo suele salir por sí mismo tratando de colocar bien su estructura, cuidando que no se encuentre torcido y que eso sea lo que esté dificultando el paso para su extracción completa.

Puede ser que veas y percibas algunas vibraciones provenientes del golpe que lo despegará pero esto será propio de la zona que se encuentra alterada. Para confirmar, prueba nuevamente que el tornillo se ha destornillado satisfactoriamente de forma de poder ver si se aflojó en realidad.

Método #3 Utiliza un antioxidante para aflojar el tornillo

Si ves que los métodos anteriores, no te han servido de nada ahora tienes otra opción y es atacar el problema desde el uso de un armamento pesado, un buen antioxidante. Dirígete a la ferretería más cercana y solicita un antioxidante de máxima efectividad.

Aplica un poco de este sobre la zona de contacto directo entre el tornillo y el material de la superficie. Una vez que esté bien humectado de este, deja que haga su acción durante media hora.

Estarás viendo al tiempo cómo el tornillo tendrá mucha más facilidad para salir sin importar que este esté oxidado. En caso de que tampoco estés apreciando la mejoría en el problema, ya todo se irá tornando con mayor dificultad, requiriendo un efecto más agresivo, como calentarlo, respectivamente, pues a muchos es esto lo que le resulta totalmente óptimo, siendo además un mecanismo recomendado por los expertos en lo que respecta a este rubro.

Método #4 Saca el tornillo con el método más agresivo

Con mucha potencia y efectividad, esta técnica de extracción es la que debes tomar en cuenta cuando ninguno de los anteriores te ha servido ni siquiera para despegar el tornillo oxidado, parcialmente.

Se describe como un método realmente radical ya que consiste en eliminar todo lo que significa el material obstructivo que se encuentra alrededor del tornillo impidiendo su salida.

Así mismo es este material el que daña la zona, haciendo que sea mucho más complicado de salir pero sin duda es la más efectiva y la que puedes realizar en caso de que ya hayas intentado todas las alternativas, sin tener ninguna solución a la mano.

metodos para aflojar o quitar tornillos oxidados

¿Cómo hacerlo?

Para esta técnica necesitas de un soplete, en caso de que no tengas uno disponible, puedes probar con la llama que emana la vela, durante 10 minutos. El calor va haciendo que los metales del tornillo empiecen a dilatarse permitiendo que el tornillo vaya inflándose y con ello, pueda despegarse completamente de donde se encuentra pegado por el óxido.

Pero si a pesar de todo lo que has realizado no has llegado a tener la salida completa del tornillo, tienes una última jugada y solo se hace cuando es estrictamente, la única solución. Ya sabes que en caso de que te toque optar por esta alternativa.

Se trata de calentar el tornillo por un tiempo de 10 minutos y posteriormente poner un cubo de hielo tras otro sobre la zona. El proceso va dilatando el tornillo debido a la intensidad del calor, haciendo que haya una máxima compresión de los materiales, más un cambio completo en la estructura del tornillo, sin importar que éste se encuentre totalmente oxidado.

El tornillo se irá aflojando por sí solo y verás que el tornillo comienza a salir como nuevo y es una manera muy rápida de conseguir que el óxido no sea un problema. Comienza a practicar con los tornillos oxidados que tengas en casa y elige los métodos desde los más simples hasta los más complejos de hacer.

Todos estos son efectivos, a pesar de que unos lleven mucho más tiempo de práctica que otros, solo debes prestar la suficiente atención en cómo empiezas a dilatar el tornillo y así conseguir que su salida sea completa y sin ningún tipo de obstrucción a su alrededor.

Estas tareas de casa, a veces parecen complicadas pero cuando estás atento a estos sencillos métodos tendrás la disponibilidad de hacerlo tú mismo sin requerir el servicio de un experto, lo que significa que además de tener el secreto en tus manos, no tendrás que gastar dinero para solucionarlo por completo.

Desde el método #1 hasta el #4 son fáciles de hacer y además son completamente recomendados por quienes saben acerca de bricolaje y remodelación. Si no sabes cómo empezar, solo debes seguir las indicaciones que hemos detallado en cada uno de los métodos y hacer que el resultado sea inmediato.

Con óxido o sin óxido, los tornillos no se logran atascar en su totalidad, siempre tienes una salida.

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